Artículos recientes
Alineadores invisibles en casos complejos
Cuando piensas en alineadores invisibles, seguramente imaginas dientes ligeramente torcidos. Pero hoy también se utilizan en sobremordidas, mordidas cruzadas o apiñamientos notables. Te contamos qué
Urgencias ortodoncia
Un bracket despegado, un alambre que pincha o una llaga por roce pueden generar muchas dudas durante un tratamiento de ortodoncia. En este artículo repasamos
Dispositivo de avance mandibular
El dispositivo de avance mandibular, también conocido como DAM, puede ayudar a mejorar la respiración nocturna en determinados casos de ronquido y apnea del sueño.
Categorías
Surgery First
Tabla de contenidos
Surgery First: la cirugía ortognática sin ortodoncia previa.
Si te han hablado de cirugía ortognática, es probable que también hayas oído que antes hay que pasar uno o dos años con ortodoncia. Es lo que la mayoría de pacientes espera cuando llega a la primera consulta, y por eso muchos se sorprenden al descubrir que existe otro camino: operar primero y ajustar la mordida con ortodoncia después.
Ese camino se conoce como Surgery First, y aunque no es apto para todos los casos, ha cambiado la forma en que se planifican muchos tratamientos de cirugía maxilofacial. Te explicamos en qué consiste, cuándo se puede aplicar y qué diferencias reales tiene frente al protocolo que llevamos años utilizando.
¿Qué es el protocolo Surgery First?
El Surgery First es un protocolo de cirugía ortognática en el que la intervención quirúrgica se realiza antes de mover los dientes con ortodoncia, en lugar de después. La corrección de la posición dental se hace en el postoperatorio, una vez que los huesos maxilares ya están en su posición correcta.
Dicho así puede sonar contraintuitivo. Durante mucho tiempo se entendió que la ortodoncia debía preparar la boca antes de la cirugía, descompensando la posición de los dientes para que, tras operar, encajaran bien. El Surgery First invierte ese orden: se opera con la mordida tal y como está, y es la ortodoncia posterior la que termina de ajustar cada diente a su posición definitiva.
Diferencias con el protocolo clásico: primero ortodoncia, después cirugía
En el protocolo clásico, la ortodoncia previa suele durar entre doce y veinticuatro meses. Durante esa fase, muchos pacientes notan que su mordida empeora antes de mejorar, porque el objetivo no es alinear los dientes de forma definitiva, sino descompensarlos para que la cirugía pueda corregir la base ósea. Es una fase que genera dudas, porque estéticamente el paciente ve un paso atrás antes de llegar a la cirugía.
Con Surgery First, esa fase de descompensación desaparece. Se opera sobre la maloclusión existente y es la ortodoncia posquirúrgica la que hace el trabajo fino de alineación, apoyándose en la nueva posición ósea. El objetivo final (corregir la relación entre maxilar y mandíbula y conseguir una mordida funcional) es el mismo en ambos protocolos; lo que cambia es el orden en el que se resuelven los problemas óseos y dentales.
¿Para quién está indicado el Surgery First?
No todos los casos de cirugía ortognática son candidatos a Surgery First. Es una decisión que depende del tipo de maloclusión, de cómo estén colocados los dientes dentro de cada arcada y de cómo se prevé que se comporte la mordida tras el movimiento óseo.
En general, se valora este protocolo cuando el apiñamiento dental es leve o moderado y cuando el equipo puede predecir con precisión, gracias a la planificación digital, cómo van a encajar los dientes después de mover los huesos. Cuanto más previsible sea ese resultado, más sentido tiene adelantar la cirugía.
También suele ser una opción interesante para quienes quieren reducir el tiempo total de tratamiento o para quienes, por su situación personal o laboral, prefieren no pasar una fase larga de ortodoncia con una mordida visiblemente descompensada antes de operarse.
Casos que no son aptos para este protocolo
Cuando el apiñamiento dental es severo, cuando hay una discrepancia importante entre el tamaño de los dientes y el hueso, o cuando la posición de los dientes no permite anticipar con fiabilidad cómo quedará la oclusión tras la cirugía, el protocolo clásico sigue siendo la opción más segura. En estos casos, mover primero los dientes con ortodoncia permite controlar mejor el resultado final y evitar que, tras operar, la mordida no termine de encajar como se esperaba.
La decisión no depende de una preferencia del paciente, sino de un análisis técnico del caso: qué tan predecible es el movimiento dental postquirúrgico y qué margen de error asume el equipo si se opera sin ese ajuste previo.
¿Cómo es el proceso paso a paso del Surgery First?
Planificación y estudio 3D previo
Antes de plantear un Surgery First, se realiza un estudio completo con escáner intraoral, radiografía y, en la mayoría de los casos, una planificación quirúrgica virtual en 3D. Esta planificación permite simular cómo va a quedar la posición de los huesos tras la cirugía y anticipar cómo se comportarán los dientes una vez que empiece la ortodoncia postoperatoria.
Este paso es el que marca si un caso es o no apto para el protocolo. Cuanto más precisa sea la predicción de la oclusión final, con más seguridad se puede prescindir de la fase ortodóncica previa.
La cirugía
La intervención en sí no difiere técnicamente de una cirugía ortognática convencional: se reposicionan el maxilar, la mandíbula o ambos, según lo que necesite cada caso, para corregir la relación entre ambas estructuras. La diferencia está en el punto de partida: se opera con los dientes en su posición original, sin la descompensación previa que se haría en el protocolo clásico.
Ajuste ortodóncico posterior
Después de la cirugía, empieza la fase de ortodoncia, que en Surgery First tiene un papel distinto al habitual: no se trata de preparar la boca para operar, sino de terminar de alinear los dientes apoyándose en la nueva posición ósea. Esta fase suele ser más corta que la ortodoncia previa de un protocolo clásico, entre otras razones porque el hueso ya está en su posición correcta y facilita el movimiento dental.
Ventajas del Surgery First
La principal ventaja que suele buscar el paciente es la reducción del tiempo total de tratamiento, al eliminar la fase de ortodoncia previa. También se evita esa etapa en la que la mordida empeora estéticamente antes de la cirugía, algo que para muchas personas supone un alivio a nivel emocional y social.
Desde el punto de vista clínico, algunos equipos señalan que operar antes de descompensar los dientes puede facilitar el movimiento ortodóncico posterior, porque el hueso recién posicionado responde bien al tratamiento. Aun así, esto depende de cada caso y de la planificación previa, no es un beneficio automático para cualquier paciente.
Posibles inconvenientes o limitaciones
El principal límite del Surgery First es que exige una planificación mucho más exigente que el protocolo clásico. Al no haber una fase de ortodoncia previa que corrija progresivamente la posición dental, el margen de error en el estudio 3D es menor: si la predicción no es precisa, el ajuste postoperatorio puede complicarse.
Por eso no todos los centros lo ofrecen para todos los casos, y por eso es tan importante que la valoración inicial la haga un equipo con experiencia específica en este protocolo, coordinando cirugía maxilofacial y ortodoncia desde el primer estudio.
Preguntas frecuentes sobre Surgery First
¿Es un resultado estable a largo plazo?
La estabilidad del resultado depende, sobre todo, de que la planificación previa haya sido precisa y de que el seguimiento ortodóncico posterior se complete correctamente. No es una característica exclusiva del Surgery First: la estabilidad a largo plazo en cirugía ortognática depende en gran medida de una buena selección del caso y de un plan de tratamiento bien ejecutado, sea cual sea el protocolo elegido.
¿Cuánto dura todo el proceso con el Surgery First?
El tiempo varía según cada caso, pero una de las razones por las que se plantea este protocolo es precisamente acortar la duración total del tratamiento, al prescindir de la fase de ortodoncia previa que en el protocolo clásico puede alargarse entre uno y dos años. La fase de ajuste ortodóncico posterior a la cirugía tiene una duración que se define de forma individual, en función de cómo responda cada boca al movimiento dental.
¿Es el Surgery First una opción para tu caso?
El tiempo varía según cada caso, pero una de las razones por las que se plantea este protocolo es precisamente acortar la duración total del tratamiento, al prescindir de la fase de ortodoncia previa que en el protocolo clásico puede alargarse entre uno y dos años. La fase de ajuste ortodóncico posterior a la cirugía tiene una duración que se define de forma individual, en función de cómo responda cada boca al movimiento dental.