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Urgencias ortodoncia
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Urgencias ortodoncia: qué hacer si se rompe un bracket, te pincha el alambre o aparecen llagas
Llevar ortodoncia es un proceso muy controlado, pero eso no significa que no puedan surgir pequeños imprevistos. Un bracket que se despega durante la comida, un alambre que empieza a pinchar en la mejilla, una llaga que molesta más de la cuenta o un retenedor que se rompe justo cuando más lo necesitas.
Cuando ocurre, es normal asustarse un poco. Sobre todo si pasa por la noche, en fin de semana o durante un viaje. Pero la buena noticia es que la mayoría de las urgencias en ortodoncia no son graves y pueden manejarse de forma temporal hasta acudir a consulta.
Eso sí: conviene saber qué hacer y, sobre todo, qué no hacer.
¿Qué se considera una urgencia en ortodoncia?
Cuando hablamos de urgencias ortodoncia, no siempre nos referimos a una emergencia médica inmediata. En la mayoría de los casos hablamos de molestias, roturas o desplazamientos del aparato que necesitan una revisión, pero que pueden esperar unas horas o incluso unos días si se controlan bien.
Las situaciones más habituales son:
- Un bracket roto o despegado.
- Un alambre que pincha.
- Llagas por brackets.
- Molestias tras un ajuste.
- Una goma o ligadura que se ha caído.
- Un retenedor roto o despegado.
- Un alineador invisible perdido o dañado.
Lo importante es diferenciar entre una molestia manejable y una situación que requiere atención inmediata.
Qué hacer si tienes un bracket roto o despegado
Tener un bracket despegado es una de las urgencias de ortodoncia más frecuentes. Puede ocurrir al morder algo duro, al comer alimentos pegajosos o, simplemente, porque una pieza recibe más tensión de la esperada.
Si el bracket sigue sujeto al arco y no te molesta, no intentes arrancarlo. Puedes dejarlo en su sitio y pedir cita para que el ortodoncista lo recoloque. Si se mueve mucho o roza la mejilla, puedes cubrirlo con un poco de cera de ortodoncia para evitar heridas.
Si el bracket se ha caído por completo, guárdalo y llévalo a la consulta. No pasa nada por hacerlo así. Lo que no conviene es pegarlo en casa, manipular el arco o intentar recolocarlo sin supervisión.
Me pincha el alambre de los brackets: ¿qué puedo hacer?
Pocas cosas son tan incómodas como notar que el alambre se clava en la mejilla o en la encía. Puede ocurrir porque el arco se ha desplazado, porque ha sobresalido al moverse los dientes o porque se ha roto una pequeña parte del aparato.
En este caso, la cera de ortodoncia puede ser tu mejor aliada. Antes de colocarla, seca un poco la zona con una gasa o pañuelo limpio. Después, toma una pequeña cantidad de cera, haz una bolita con los dedos y presiónala sobre la zona que pincha.
Esto no soluciona el problema de fondo, pero protege la mucosa y reduce la molestia hasta que puedas acudir a consulta. Si el alambre causa una herida importante o el dolor no te deja comer, conviene contactar cuanto antes con la clínica.
Úlceras o llagas por brackets: por qué aparecen y cómo aliviarlas
Las llagas por brackets suelen aparecer al inicio del tratamiento o después de un ajuste. La boca necesita adaptarse a un elemento nuevo, y la fricción puede irritar la parte interna de los labios o las mejillas.
Aunque suelen mejorar con los días, pueden resultar muy molestas. Para aliviar la zona, puedes usar cera de ortodoncia sobre el bracket que roza, mantener una higiene suave pero cuidadosa y evitar alimentos muy ácidos, picantes o duros mientras la llaga esté activa.
También ayuda beber agua con frecuencia y no tocar la herida con la lengua constantemente, aunque cueste evitarlo. Si la llaga no mejora, aumenta de tamaño o te impide comer con normalidad, es mejor que lo revise un profesional.
Dolor con brackets: cuándo es normal y cuándo deberías consultar a tu dentista
Después de colocar la ortodoncia o tras un ajuste, es normal sentir presión, sensibilidad o molestias al masticar. Suele durar unos días y forma parte del movimiento dental.
En esos momentos, puede ayudarte elegir alimentos blandos, evitar morder directamente cosas duras y seguir las indicaciones del ortodoncista. Sin embargo, no todo dolor debe normalizarse.
Si el dolor es muy intenso, aparece de forma repentina, va acompañado de inflamación o notas que algo se ha roto o desplazado, no lo dejes pasar. Una revisión rápida puede evitar que una pequeña molestia se convierta en un problema mayor.
¿Y si se rompe el retenedor?
El retenedor es una parte clave del tratamiento, aunque muchas veces se le da importancia solo cuando se rompe o se pierde. Si tienes un retenedor roto, despegado o deformado, no lo sigas usando si te hace daño o no encaja bien.
Tampoco intentes ajustarlo en casa. Un retenedor deformado puede mover los dientes en una posición incorrecta, justo lo contrario de lo que buscamos.
Lo mejor es contactar con la clínica para repararlo o fabricar uno nuevo. Cuanto menos tiempo pasen los dientes sin retención, más fácil será mantener el resultado conseguido con la ortodoncia.
Cuándo es conveniente acudir de urgencia al ortodoncista
Aunque la mayoría de urgencias en ortodoncia son leves, hay situaciones en las que conviene actuar rápido. Por ejemplo, si hay dolor intenso que no mejora, sangrado importante, inflamación, una herida profunda, un traumatismo dental o una pieza del aparato que se ha clavado en la mucosa.
También debes consultar si el aparato se ha roto de forma que no puedes cerrar bien la boca, comer o hablar con normalidad.
En caso de golpe fuerte, dificultad para respirar, sangrado abundante o sospecha de fractura, no hablamos solo de ortodoncia: es una urgencia médica y debe valorarse de inmediato.
Qué no debes hacer ante una urgencia de ortodoncia
La tentación de “arreglarlo en casa” es grande, pero no siempre es buena idea. No uses pegamentos, no cortes alambres si no te lo ha indicado un profesional, no fuerces brackets, no dobles retenedores y no sigas usando alineadores o aparatos que te hagan daño.
La cera de ortodoncia, una buena higiene y una llamada a la clínica suelen ser suficientes para controlar la situación hasta la revisión.
Tranquil@, casi todo tiene solución 🙂
Una urgencia de ortodoncia puede resultar incómoda, pero rara vez significa que el tratamiento se haya estropeado. Lo importante es actuar con calma, proteger la zona si hay roce o herida y consultar con tu ortodoncista para corregir el problema cuanto antes.
En Arquifacial acompañamos cada tratamiento de ortodoncia con seguimiento personalizado, porque sabemos que las dudas también forman parte del proceso. Si tienes un bracket roto, un alambre que pincha, llagas por brackets o cualquier molestia con tu aparato, no improvises: contacta con nuestra clínica y te indicaremos cómo actuar en tu caso.