Artículos recientes

Cuida tu boca en verano

Cuida tu boca en verano con consejos de salud bucodental para niños y adultos: higiene, flúor, alimentación, aparatos y prevención de urgencias.

Leer más »

Síndrome de Costen

El síndrome de Costen puede provocar dolor mandibular, chasquidos, molestias cerca del oído, tensión facial o dolores de cabeza que muchas veces no se relacionan con la boca. En este artículo te explicamos su relación con la disfunción de la ATM, sus síntomas más frecuentes y por qué una valoración temprana puede ayudarte a encontrar el origen del problema.

Leer más »

Cuál es el mejor dentífrico

Elegir el dentífrico adecuado no siempre es sencillo. En este artículo te contamos qué debe tener una buena pasta de dientes, por qué el flúor es importante y cómo escoger la opción más adecuada según tus necesidades: sensibilidad, encías, ortodoncia, bruxismo, niños o blanqueamiento dental.

Leer más »
apicectomia

Apicectomía

Tabla de contenidos

Apicectomía: el último intento por salvar un diente

Hay palabras que suenan casi misteriosas, y “apicectomía” es una de ellas. Pero detrás de ese término técnico hay una historia muy común: la de intentar salvar un diente que, pese a todo, no quiere rendirse.

¿Qué es una apicectomía dental?

La apicectomía dental es una pequeña cirugía que se realiza en la raíz del diente, concretamente en su extremo, lo que los dentistas llamamos el “ápice”. Su objetivo es eliminar una infección que persiste después de una endodoncia o tratamiento de conductos.
Es decir, cuando el tratamiento convencional no ha logrado eliminar por completo las bacterias o la inflamación, la apicectomía actúa como ese “último recurso” para conservar la pieza.

El procedimiento consiste, de manera sencilla, en abrir una mínima zona de la encía, limpiar la infección y sellar la raíz del diente desde su parte inferior. Puede parecer algo complejo, pero suele hacerse con anestesia local y con una recuperación bastante rápida.

¿Por qué se realiza una apicectomía?

Imagina un diente que ha pasado por una endodoncia, pero que sigue dando molestias o presenta un pequeño quiste en la raíz. En lugar de extraerlo directamente, el odontólogo puede valorar realizar una apicectomía para conservar la pieza natural.
Y es que, aunque hoy los implantes dentales ofrecen resultados excelentes, mantener tu propio diente sigue siendo, siempre que sea posible, la mejor opción.

Apicectomía dental: riesgos y cuidados

Como toda intervención, la apicectomía dental no está exenta de riesgos. Los más habituales son la inflamación, una leve molestia en la zona o una pequeña infección posterior (poco frecuente si se siguen las recomendaciones médicas).
El éxito del tratamiento depende mucho de la situación inicial de la raíz y de la precisión del procedimiento. Cuando se realiza correctamente y con una buena higiene posterior, el diente puede mantenerse sano durante muchos años.

Tras la cirugía, lo habitual es notar una ligera inflamación durante unos días y tener que seguir una dieta blanda y evitar masticar por ese lado. Con el paso de una semana, la mayoría de los pacientes retoman su rutina sin problemas.

¿Por qué cada vez más se opta por los implantes dentales?

La verdad es que, aunque la apicectomía sigue siendo un tratamiento muy útil, en los últimos años muchos odontólogos recomiendan directamente implantes dentales cuando el pronóstico del diente no es favorable.
Y tiene sentido: los avances en implantología permiten restaurar piezas perdidas o muy dañadas con resultados funcionales y estéticos excelentes. Además, el proceso de recuperación suele ser más predecible y duradero en algunos casos.

Dicho de otra forma, si la apicectomía busca “salvar lo que queda”, el implante dental representa un nuevo comienzo. No hay una opción universalmente mejor: depende del estado del diente, de la cantidad de hueso disponible y, sobre todo, de lo que el especialista considere más adecuado para tu caso.

La apicectomía es una intervención que todavía tiene un papel importante: el de dar una segunda oportunidad a un diente que parece haber agotado todas las demás.
Pero cuando el daño es demasiado profundo o el riesgo de recaída es alto, los implantes dentales se presentan como una alternativa segura y duradera, devolviendo la función y la estética perdidas.

En Arquifacial, valoramos cada caso de forma individual. Porque cada sonrisa cuenta una historia distinta, y nuestro trabajo consiste en ayudarte a que la tuya continúe con salud, confianza y sin dolor.